Fez el-Bali no se visita: se descifra. Su medina, Patrimonio de la Humanidad desde 1981, es una ciudad medieval viva, sin coches, donde los burros todavía cargan cuero y cobre por callejones en los que a veces no caben dos personas. Sin alguien que la conozca, es fácil perderse y perderse también lo mejor. Por eso esta visita guiada de Fez se hace a pie y en privado con un guía oficial.
Entrarás por la puerta azul de Bab Bou Jeloud, verás el estuco y la madera tallada de las madrasas de Bou Inania y Al-Attarine, te asomarás a la universidad de Al Quaraouiyine, fundada en el siglo IX, y bajarás a la plaza Nejjarine y a la curtiduría de Chouara. Después, el antiguo barrio judío del Mellah, las puertas doradas del Palacio Real y, para terminar, la vista de toda la medina desde las Tumbas Meriníes.
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